¿Cómo se están transformando los data centers?

Los data centers están sometidos a cambios constantes debido a que su modelo de negocio va de la mano de la transformación digital del tejido empresarial. 

En los últimos años hemos podido observar una migración masiva hacia soluciones cloud por parte de las empresas, con la consecuente progresiva reducción de equipamiento físico. Sin embargo, cualquier servicio alojado en la nube está ubicado, en última instancia, en equipos físicos, por lo que, sin la presencia de data centers, todo ello desaparecería. 

En el modelo tradicional, las empresas resguardaban sus datos en salas de CPD propios, y debían mantener y garantizar sus propias instalaciones, así como asumir las obsolescencias de sus equipos. Esto suponía un coste extra y una ardua gestión, además de no ser soluciones escalables.

En la actualidad, la mayoría de empresas que disponen de equipos físicos por su modelo de negocio, prefieren alojarlos en un CPD profesional que garantice la continuidad de dichos equipos y mantenga la infraestructura necesaria para ello. 

Además, los data centers ofrecen hiperconectividad, es decir, acceso a Internet, acceso a cloud privada o pública, acceso a integradores, y acceso a redes MPLS multioperador, todo ello en local con latencias mínimas.

Edge Data Centers: Las latencias impactan a los servicios de streaming

Están surgiendo nuevos formatos de data centers de menor escala distribuidos en distintas regiones, lo cual mejora la latencia; son los denominados Edge Data Center

En la era digital actual, los servicios más consumidos son los de streaming, ya sea en forma de contenido audiovisual o como videojuegos. Estas formas de entretención son altamente influidas por las latencias, y el buffering (la latencia generada, entre otras cosas, por la distancia entre el usuario y el data center donde se aloja el servicio) genera una molestia acuciante en los usuarios; cuanto más cerca esté el nodo del usuario, más rápida será la conexión.  

Sin embargo, la proliferación de estos data centers, asociado al aumento exponencial del consumo de servicios de streaming y gaming, ha generado también una importante huella medioambiental que debe afrontarse cuanto antes. 

Energía sostenible como principal fuente de energía

Se estima que la proporción actual de la electricidad global utilizada por los data centers es de alrededor del 1%, pero el aumento constante en el procesamiento, el almacenamiento y el tráfico de datos es motivo de preocupación con respecto a la evolución de la demanda de electricidad en el futuro. En este escenario de crecimiento, la demanda mundial de energía de los centros de datos podría alcanzar hasta el 13% del uso global de electricidad en 2030.

Para compensar este crecimiento de la demanda energética ya se están aplicando rápidas mejoras en la eficiencia de los servidores, los dispositivos de almacenamiento y la infraestructura del centro de datos. Todos estos cambios han ayudado a limitar el crecimiento de la demanda de electricidad.

Además, las fuentes de energía que conforman los data centers modernos cambian rápidamente, con porcentajes cada vez mayores de energía renovable

Reutilización del calor generado por los data centers

El calor residual generado en los data centers supone una importante pérdida de energía térmica, ya que en la mayoría de casos acaba lanzada al ambiente. Por eso, una de las medidas que se están implementando es la reutilización de ese calor para múltiples fines, incluso externos a la gestión inherente de un data center

Este es el caso del operador noruego DigiPlex, que aprovecha el calor residual de su centro de Ulven (Oslo) para calentar 5.000 apartamentos.

¿Cómo impacta la llegada del 5G a la latencia?

La red 5G ha provocado un gran cambio en la forma de comprender la tecnología y las comunicaciones. Esta nueva red ha dado paso a un aumento de la velocidad al incrementar la capacidad de transporte de datos y disminuir la latencia. Esto resulta en el movimiento de grandes cantidades de datos a través de redes e infraestructuras wireless mucho más veloces. 

Los data centers deberán adaptar su infraestructura con el objetivo de dar soporte a las frecuencias de la nueva tecnología. Estos cambios se deben a unas longitudes de onda más cortas, lo que conlleva el uso de células pequeñas en lugar de grandes torres celulares utilizadas habitualmente. 

Las frecuencias elevadas (de 30 GHz a 300 GHz) únicamente serán operativas si los dispositivos se ubican muy próximos a las antenas y células pequeñas, de forma que se mantenga el rendimiento de baja latencia. Estos requisitos provocan cambios en el tejido empresarial, haciendo que las empresas tengan que trasladar su infraestructura IT más cerca de los usuarios que utilizan estos servicios, aumentando la necesidad de los mencionados Edge Data Centers. 

¿Cómo afronta Adam estos retos?

Desarrollamos una estrategia corporativa enfocada a las nuevas tecnologías y a la eco-sostenibilidad. El desarrollo modular que Adam ejecuta en sus centros de datos, permite implementar mejoras en cada nuevo diseño de sala, adaptándose a los requerimientos de un mercado en constante evolución.